Łączna liczba wyświetleń

piątek, 28 stycznia 2011

LO MÁS IMPORTANTE

El alma es inmortal porque es espiritual y por lo tanto no puede morir. Si Dios ha puesto en el alma humana esta tendencia irresistible de felicidad, es porque está dispuesto a darnos los medios para satisfacerla.
P. Jorge Loring

Está atardeciendo. Una madre hace todavía un fatigoso viaje a pie. En los brazos lleva el tesoro más precioso: su bebé. Intenta protegerlo como puede frente a las incomodidades del camino. Ese bebé es la máxima alegría de su vida...

De repente, divisa al costado del camino una cueva cuyas paredes de piedra están abriéndose, como en el cuento de aventuras “Alí Babá y los cuarenta ladrones”, con el famoso: ¡Ábrete, Sésamo! La mujer escucha a la vez una voz interior que le dice:

- Entra en esta cueva. Vas a encontrar allí todos los tesoros posibles: el oro purísimo, las joyas irisando en colores del arcoíris, y mucho más. Todo esto me pertenece a mí, pues lo regalo a quien quiero. Pero, en cambio, exijo obediencia. Llévate  contigo de estos tesoros tanto cuanto puedas, pero respeta las reglas: el tiempo que te queda para eso es muy breve, tan solo tres minutos. Antes de que ellos pasen, debes salir de la cueva, porque sus paredes de piedra se cerrarán para siempre. El que se deje atrapar, quedará apresado adentro eternamente. Y te doy un consejo que es de suma importancia: en medio de juntar estos tesoros y saliendo afuera, ¡no te olvides de la cosa más importante en tu vida! …

Escuchando esta voz, la mujer entra corriendo a la cueva de los tesoros. Deja de prisa al bebé sobre el suelo y empieza a juntar todas estas riquezas: rellena los bolsillos, el bolso de viaje ya también está lleno, ¡ya tiene tanto que no lo podría gastar aunque viviera mil años!,  pero sigue acumulando, busca adónde meter más todavía a la fuerza…

El tiempo corre y la voz interior le grita:

- ¡Te quedan pocos segundos, sal corriendo afuera y… no olvides de lo más importante!

Pero ella quiere más aún, sin prestar atención a la advertencia. Codiciosamente llena las manos con más alhajas todavía y… sabiendo que son los últimos segundos restantes, sale corriendo de la cueva, cerrándose ya las paredes de piedra…

Ahí queda, afuera, cargada de oro y piedras preciosas, pero como si algo le faltara… Y de repente, en medio de la noche, vuelve en sí, y comprende con claridad meridiana: se ha olvidado de lo más importante en su vida - ¡el niño ha quedado encerrado para siempre en la oscuridad! Prorrumpe en llanto, pero ya es en vano…

Los artistas medievales representaban el momento de expirar a manera de un niño que sale por la boca del moribundo. Este bebé significa pues nuestra alma, creada a imagen de Dios. Ojalá sepamos conservarla para la vida eterna…


Soul carried to Heaven by William Bouguereau